5/7/15

JARDINES MUSICALES





Ayer tarde tuve el placer de asistir a un concierto de verano del Jardín d'Albarda, un excepcional espacio creado por la fundación Fundem, (www.fundem.org), situado entre Denia y Jávea, en la urbanización La Sella.

El concierto estuvo interpretado por el grupo Túmbate Jazz Band, que desgranaron piezas de sabor brasileiro con la deliciosa voz de Eva Olivencia, acompañada de piano, contrabajo y batería. La asistencia fue numerosísima y al finalizar disfrutamos de un delicioso refrigerio junto a la piscina.

El concierto se titulaba " Sueños de verano" y las piezas que interpretaron incluían Desafinado, Wave, Samba de una nota só, Drume Negrita, Alfonsina y el mar, O Barquinho, etc.
Todo ello, escuchado bajo las frondosas ramas del jardín, con la brisa y el perfume de las flores, convertía el evento en un acto mágico. Igualmente, el paseo por los jardines en el intermedio, dejaba admirado a todo aquel que, como yo, se acercaba por primera vez a este magnífico lugar, un jardín  de corte renacentista, alrededor de una villa con diseño italiano, creados en 1990 con más de 700 especies de plantas autóctonas, ademas de palmerales y rosaledas.

 L'Albarda pertenece a FUNDEM, una fundación para la conservación de la flora y fauna mediterránea.
La fundación organiza una diversa serie de actividades, entre ellas los conciertos de primavera y verano. También los Jardines pueden visitarse con un guía que da toda la información detallada sobre cada rincón de este maravilloso lugar.





25/6/15

BUSCANDO UN MALETÍN

OPERACIÓN MALETÍN


MERCEDES GALLEGO MORO

Autoedición, 2013


En esta novela, primera de una trilogía con la misma protagonista, la autora quiere destacar la visión femenina de una actividad hasta esa época reservada a los hombres, colocando como figura principal a Candela Luque, una joven estudiante a punto de licenciarse en Derecho, que participa con la policía en ese primer grupo femenino cuyas pruebas piloto empezaron en 1975, cuando hubo una convocatoria a las integrantes de los cuerpos de oficinas del entonces Ministerio de la Gobernación para formar lo que llamó Grupo Especial de Policía Femenino.

La trama tiene como marco el año 1976, con una situación política de España muy inestable, preñada de cambios y apuestas para el futuro, pero también de peligros. Los partidos políticos, aún clandestinos, hacen sus movimientos en previsión de su salida a la superficie,  el aparato policial y militar se empieza a reestructurar, pero los cambios son lentos y cuesta modificar ciertas costumbres. La llegada de una joven con nuevos aires, ideas frescas y métodos muy personales revoluciona un poco a sus compañeros y superiores en la sección Homicidios de la Brigada Criminal, que es donde Candela ha pedido ser destinada.  Candela tiene como jefe a Andrés Salgado, que aunque da el aspecto de duro, tiene cierta tolerancia y afección hacia la joven aspirante a policía.  También Candela cuenta con una politizada amiga, Julia, que pertenece al PSUC, con la que discute de política pero cuando se trata de amistad le ofrece un apoyo sincero y decidido. Luego hay toda una serie de personajes secundarios, que aportan luces y sombras a la narración.

 
Distintos son los escenarios en los que se desarrolla la acción: Barcelona, que es la sede de operaciones y la residencia de Candela (aunque su ciudad natal sea Málaga, donde viven sus padres); Tenerife, donde se desplaza Candela buscando pruebas para su investigación; Madrid, y también una breve mención a  Portugal.

El narrador es omnisciente y universal, pero adopta según qué momentos, los puntos de vista de unos y otros personajes, sin perder de vista que la figura eje de la narración es Candela. El lenguaje varía según quien hable: los delincuentes tienen su jerga, la policía también, y también los estudiantes, politizados o no, usan un particular lenguaje. Se  reflejan las dobles posiciones de muchos personajes en una época en la que los “cambios de chaqueta” estaban a la orden del día. La corrupción, lacra social que ha existido desde que el poder tomó forma en la sociedad humana, también aparece aquí.

 
La acción en general discurre pausadamente, a veces quizá un tanto lenta; pero también tiene algunos momentos más tensos y de fuerte dramatismo. Una joven aparece asesinada en un hotel. Se inician las investigaciones, en las que Candela entra casi por casualidad, implicándose emocionalmente después, hasta que surgen otros hechos que perturban el caso. Intervienen instancias superiores y los policías  (incluida Candela) ven cómo se paraliza o se ignora el hecho principal, que es la vida humana. Pero la joven aspirante a policía  no se resigna a olvidar.

Mercedes Gallego, que reconoce haber vivido personalmente muchas de las situaciones, revela en su blog personal la idea de cómo surgió la novela: “La serie recrea un hecho histórico transcendental para la igualdad de la mujer, que tuvo lugar en 1979, una vez aprobada la Constitución que reconocía la igualdad de sexos. La promoción de policías que salió de la Academia en la primavera de ese año, incluía mujeres. (…)Pues bien, ese año 1975, cuando Franco ya había muerto, nos regaló una treintena de mujeres que había acudido a la convocatoria. Este fue tal vez el motivo por que  a primeros de 1976, todavía se hallaban realizando tareas de oficina, puesto que en la mente de algunos ya debía cocerse la idea del cambio que España iba a experimentar.”

La novela se lee bien y es amena, aunque quizá haya demasiada insistencia sobre la realidad política del momento, marcando mucho la línea de la narración. Es cierto que fue una época de gran importancia para toda la historia posterior española. Sin embargo, lo que prima es la trama policiaca, sin duda. El marco tiene fuerza, pero sigue siendo marco. La serie de Candela Luque continúa, por el momento, con dos novelas más: Matar al mensajero (2014) y La Trampa(2015). Las tres han sido autoeditadas y pueden encontrarse en Amazon. Acaban de ser revisadas este mes.

 
Mercedes Gallego Moro (Alcázar de San Juan, Ciudad Real) es funcionaria del Estado desde 1968, formó parte del Grupo Especial de Policía Femenino creado en 1975, una experiencia piloto, ya que hasta el momento era un campo vedado a las mujeres. Después pasó a otros destinos de la Administración, siendo el último el CSIC. Inició su andadura como escritora en 2006, aprovechando su conocimiento del medio para sus novelas, de corte policiaco y de intriga.


Ariodante
Junio 2015




17/6/15

ZWEIG Y EL ARTE

EL MISTERIO DE LA CREACIÓN ARTÍSTICA

STEFAN ZWEIG

Ediciones Sequitur, 2015



Precedido de un prólogo en el que se incluyen tres cartas (emitidas desde Río, Buenos Aires y Santa Fe) de Zweig a su primera esposa, Fridericke, con la que mantenía excelente relación amistosa, la presente edición agrupa diversos textos con el eje común de la creación artística.
En las cartas informa a su amiga de sus andanzas por Brasil y Argentina, donde fue muy cálidamente recibido, impartiendo diversas conferencias y ofreciendo entrevistas. En la última carta de noviembre de 1940, decepcionado y horrorizado por la situación política europea, (alianza de Rusia y Alemania) afirma que “Creo que no regresaré jamás a esa Europa y que está perdido todo cuanto allí tengo, mis libros y sobre todo mi Balzac (…). Perdidos están además todos los países en los que yo había arraigado, ya que el mundo inglés y el americano no es mi mundo. Esta vida en los hoteles le priva a uno toda posibilidad de trabajo…y  por lo menos, a fin de tener un país al que pueda considerar mío y en el que no tenga que mendigar un visado, me he asegurado la residencia permanente en Brasil.”


Salvo el primer texto que da titulo al libro y que consiste en una conferencia impartida en Buenos Aires en 1940, el resto de textos lo constituyen artículos publicados con anterioridad en diversas revistas, un prólogo, una oración conmemorativa y un artículo publicado póstumamente.
Es en este primer texto donde el autor austriaco reflexiona sobre qué puede ser eso que llamamos creación artística y si podemos o no llegar a comprenderlo aquellos que no hemos sido bendecidos con el don. Afirma tajantemente que no estamos en condiciones de participar del acto creador artístico, es más, ni siquiera el propio artista es capaz de describir ni de observarse a sí mismo mientras crea. Toda creación implica en el artista un grado de ensimismamiento, de olvido del mundo circundante, de reclusión mental en un mundo propio. La creación de ese mundo imaginario implica necesariamente el olvido del mundo real. Esta afirmación la ilustrará con dos ejemplos: Arquímedes y Balzac, puesto que en todo momento ha estado comparando la creación artística con la investigación científica. Siguiendo con ese paralelismo, reconoce que estudiando las huellas, los pasos previos, los ensayos y tanteos que desembocarán en la obra final, es el hilo de Ariadna que llevará a los espectadores a  extraer una idea aproximada de lo que ha llevado al artista hasta la obra.
Siguiendo ese proceso, Zweig inicia una serie de comparaciones de cómo grandes artistas, pintores, escultores, músicos o escritores se enfrentaban a la ardua tarea de plasmar, hacer real lo que antes se había desarrollado en su mente. Porque toda idea artística no es nada hasta que no se hace materia, objeto.  Así,  mientras Bach, Mozart, Rossini o Schubert componían directamente sus obras, sin ensayos previos (hecho mentalmente), sin borradores, tachones, inseguridades y dudas, …otros  como, por ejemplo, el gran Beethoven batallaba denodadamente con sus borradores previos como Jacob luchó con el ángel.  Modificaba, pulía, tachaba, rompía y volvía a empezar. Hasta llegar al final en que, batuta en mano, dirigía la orquesta.
En el campo de las letras, Zweig compara la facilidad con que el mediocre oficial técnico del ejército francés escribió, en una noche, la letra y música de La marsellesa. Nunca había escrito nada literario, nada musical. Ni lo hizo después. Sin embargo, he ahí el himno. El otro extremo de la balanza es Poe, que escribió El cuervo, la más famosa de sus poesías, “con la precisión y consecuencia de un problema matemático”, palabra por palabra, verso a verso.

Aquí interviene, resumiendo, Zweig: el artista suele poseer, mezclados en su más intimo ser, ambas disposiciones: talento imaginativo, lo que se llama inspiración, y talento para el trabajo creador. Pero, nos dice Zweig, en este proceso no hay más reglas. Cada artista “tiene su tiempo propio”. Goethe tardó dieciocho años en escribir Fausto y Lope de Vega en tres días finalizaba un drama; Van Gogh pintaba tres o cuatro cuadros al día y Leonardo dos o tres años para su Mona Lisa. Holbein y Duraro bosquejaban, medían y contaban antes de dar un trazo sobre el lienzo. Franz Hals o Goya en pocas horas bosquejaban una imagen que en breve era ya una pintura acabada. 
“Todo camino que conduce a la perfección es acertado,- insiste Zweig- y cada artista no debe ir más que por uno de esos caminos: el suyo propio”.


En los siguientes textos, el escritor habla con verdadero fervor, en el funeral cívico (1929) de Hugo von Hoffmannsthal, cuya obra y persona admiraba profundamente. Lo consideraba “un milagro, un portento, un fenómeno incomparable, ultraterreno”.

En el prólogo (1936) a la biografía de Toscanini, el siguiente texto, le llama “insaciable, gran prisionero de la perfección, ignora la dicha del olvido de sí mismo”. El arte es, para él, una lucha eterna, nunca un fin, siempre un comienzo.
El siguiente texto, publicado póstumamente en 1943,  nos presenta a Rodin. Cuenta Zweig el encuentro personal que tuvo cuando él era un joven estudiante en París y Rodin un viejo escultor: “la primera lección que recibí fue que los grandes hombres son, casi siempre, amables; la segunda, que permanecen sencillos y sin pretensiones. Zweig tuvo el honor y la dicha de visitar en solitario al gran escultor y verle “en su salsa”, puesto que, enseñándole sus obras, de pronto Rodin se puso a retocar una pieza en barro …y se olvidó por completo,  durante más de una hora, de que tenía un invitado tras él.

Dante ocupa la atención del texto de 1921 que viene a continuación. Inicio y conclusión : “un nuevo (lenguaje) italiano templado en el latín un italiano metálico y puro como no lo hubo jamás ni lo volverá a haber. (…) El italiano no ha vuelto a alcanzar ya esa condición lapidaria en una simultánea musicalidad.”

Arthur Rimbaud (1907) es el siguiente: poeta sublime, pero contradictorio y vitalista,  genio y figura, viajero empedernido, “comienza a escribir como si fuera el primero en hacerlo y como si la estática edificada por millares de pensadores se hubiese desplomado de repente como un castillo de naipes”.

Finaliza el libro una Nota sobre el Ulysses de James Joyce (1928). A éste, le define como “un ser atormentado hasta lo indecible, pero con la firmeza del acero, rígido y obstinado; un puritano a la inversa, con antepasados cuáqueros. (…) Veinticinco años de destierro han producido ese arte tan afilado y cortante.” El Ulysses no parece haber calado muy hondo en Zweig; no encuentra nada homérico en ese caos lingüístico joyceano: “una obra más creadora de lenguaje que de mundo” es su definición.

En suma, un interesante conjunto de artículos e ideas, maravillosamente expresadas por la pluma de un excelente escritor, muy cercano al arte, muy sensible a todas sus formas, aunque él se dedicase más a la palabra.



Fuensanta Niñirola (Ariodante)
Junio 2015



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