31/7/15

NAVEGANDO POR LAS FILIPINAS

EL VAPOR REINA DE CASTILLA
Operaciones en Filipinas
LUIS DELGADO BAÑÓN


Ed. Noray, 2015


A pesar de ser común la idea de que mediado el siglo XIX hay una ausencia de hechos navales destacables, por el contrario, el autor defiende que sí los hay y que hay que publicitarlos. Además de los expuestos en el volumen anterior –segunda guerra carlista y apoyo al Papa Pío IX contra Garibaldi-, hay que añadir la Guerra de África, la anexión de Santo Domingo a la Corona, las operaciones de castigo sobre México, importantes operaciones de guerra en las islas Filipinas contra los piratas moros, así como la presencia activa en Fernando Poo y las acciones llevadas a cabo en la lejana Cochinchina. Y para puntilla, en 1864 hallamos en el escenario marítimo del Pacífico una verdadera contienda contra Chile y Perú. Navega este nuevo volumen de la Saga Marinera Española por la tercera decena,  transportando al lector por rutas hasta ahora no visitadas por los protagonistas de la Saga, doblando el cabo de Buena Esperanza y surcando el Mar de las Indias hacia Oriente, en demanda de las islas Filipinas.
En cuanto a los personajes de la ficción, tras los sucesivos y necesarios fallecimientos, toman el relevo los dos protagonistas de la cuarta generación, primos Francisco y Beto, así como el pequeño Santiago, un joven guardiamarina que introducirá la quinta generación. Y en este volumen, será Beto Pignatti y Leñanza quien tome el principal protagonismo. Para olvidar su pasado reciente y restañar heridas morales, Beto se lanzará hacia delante con gran arrojo y valentía, recuperando poco a poco la confianza en sí mismo y el cariño familiar.

Comienza el primer capítulo con mucha fuerza, avanzando a toda máquina, para narrar una acción guerrera que funciona como aperitivo de lo que el lector va a encontrar más adelante. En capítulos posteriores se vuelve a 1850, tres años atrás. Y en esos capítulos el autor, como es habitual en la Saga, hace un breve recuento de hechos pasados para poner al día al lector, recordando los anteriores sucesos en la vida de Beto y familia. También se ocupa el autor de poner en antecedentes de la situación política vivida en aquel entonces, mediante las conversaciones de Beto con el capitán de navío Alfonso Desterra, su jefe en el nuevo destino en la sección de Eventualidades del Ministerio de Marina. Así se da cuenta de que la Real Armada había sido capaz de transformarse a fondo y era capaz de afrontar obligaciones de alto cuño en diferentes mares y continentes, condición difícil de creer pocos años atrás. En charlas con otros compañeros, Beto se va poniendo al tanto de muchas cosas, que en los inmediatos años anteriores había ignorado, por razones evidentes. El capitán de fragata Jacinto Zurrero, gran conocedor de las islas Filipinas, cuenta muchas historias en los descansos del trabajo, junto a los demás oficiales de la sección, teniente de fragata Ramiro Albendia y el mismo jefe, capitán de navío Desterra. Queda Beto impresionado por la labor llevada a cabo por el personal de la Real Armada en el archipiélago filipino durante los últimos cien años. Mas el protagonista tiene un desafortunado encuentro, que le lleva a adoptar una posición radical y a decidir por todos los medios alejarse de su familia residente en el Palacete de Montefrío. Moviendo cielo y tierra consigue un destino en las Filipinas.

La primera parte del libro desarrolla, además de estas cuestiones, la travesía marítima desde Cádiz hasta Manila a bordo de un mercante, la fragata Nuestra Señora de Aránzazu, en el que embarca nuestro héroe rumbo al Oriente en marzo de 1852. Con el ánimo por los suelos, sin embargo, Beto encuentra en el capitán Néstor Barjuán un amigo y un excelente profesional, con el que pasará horas, semanas y meses en inolvidable compañía. En el trayecto, costaneando África y navegando por el mar de la India,  habrá momentos emocionantes de fuerte tensión dramática, que devolverán la moral a nuestro decaído protagonista. Una espléndida maniobra guerrera es descrita por el autor, haciendo que el lector no pueda soltar el libro ni un minuto por la emoción vivida en sus páginas.
Una vez en Manila, y concretamente en el Apostadero Naval de Cavite, Beto se pone a las órdenes de su superior, brigadier de la Armada Ramón Acha, comandante general del Apostadero, con el que entabla una magnífica relación y el cual le pone al día en sus futuras funciones. Del mismo modo que con su mayor general, el capitán de fragata Isidro Barreda, con el que le unen relaciones más igualitarias y amistosas, constituyéndose en compañeros inseparables.
Finalmente recibe orden de incorporarse a una misión contra los piratas moros,  embarcando en el aviso de vapor Reina de Castilla, comandada por teniente de navío Antonio Francesc, que, a pesar de su juventud, mantendrá con Beto una saludable y respetuosa relación, informándole de los detalles del barco y la tripulación. La misión resulta exitosa, puesto que las batallas que se desarrollan y los encuentros con los piratas son claramente favorables a los españoles y Beto –así como los soldados bajo su mando- demuestran valor y firmeza en los ataques. La batalla de Balanguingui, cuyo inicio sirve de aperitivo del libro, en esta parte el autor la desarrollará por completo. Y además de esta batalla, hay otras acciones guerreras contra los piratas que conformarán decididamente la fama de Beto como un aguerrido y valiente militar, sobre todo en la captura de un famoso jefe pirata.
Pero no solo hay batallas, sino que la vida de Beto se ve envuelta en una serie de aventuras entre civiles (algunas de ellas femeninas) que llegan a poner en peligro su vida.
En suma, una buena novela, donde la historia y la ficción van parejas y en buen equilibrio, donde se mantiene la atención, el ritmo de la acción y el interés a lo largo de sus páginas. La introducción de ese nuevo escenario, Filipinas, abre una puerta al lector hacia nuevos mundos aún no conocidos en esta Saga. Mundos que, por lo que se nos anticipa, van a continuar en entregas posteriores.


Ariodante
2015










27/7/15

TOLSTOI EN EL EJÉRCITO

DOS HÚSARES

LEV TOLSTOI


Trad.: Olga Korobenko
Hermida Editores, 2014

En esta novela corta, Tolstoi ya se revela como un indagador de las profundidades del alma humana. En unas breves palabras introductorias, tras una dedicatoria a su madre, (aún no había conocido a la que sería su esposa, Sofía Behrs) sitúa el primer relato hacia 1800, y el segundo, veinte años después; Tolstoi recuerda al lector que en esa época las cosas eran muy diferentes del momento en que lo escribe; se vivía en un mundo casi medieval, caballeresco; la aristocracia rusa tenía una fuerza y un poder enorme sobre el pueblo llano.
Desde nuestra perspectiva, quizá no encontremos demasiada diferencia entre 1800 y cincuenta y seis años más tarde, cuando Napoleón hacía tiempo que había sido derrotado y el Congreso de Viena se había repartido Europa; la revolución de 1848 había acabado con la Restauración y las ideas revolucionarias estaban expandiéndose con el ferrocarril y los nuevos inventos de la revolución industrial.

El lector que conozca la vida de Tolstoi no podrá evitar encontrar un fuerte parecido entre el escritor y el protagonista de la primera parte del libro, el conde Turbín, un oficial de húsares al que Tolstoi describe como si estuviera mirándose al espejo: apuesto, arrogante, mujeriego, jugador, duelista…y encantador. Es, igualmente, un leal y generoso amigo que sabe  ayudar de modo elegante al que lo necesita. Tolstoi había retornado no hacía mucho del campo de batalla en Crimea, requerido por su hermano Nikolái, teniente de artillería. Aunque Tolstói no pertenecía al ejército, el comandante, príncipe Aleksandr Bariátinski, le hace ingresar en la brigada de artillería, en la misma batería que su hermano, como suboficial. De los recuerdos e impresiones de esa época surgirán posteriormente muchos relatos. Escribió siete obras antes de Dos Húsares: las tres de su Autobiografía, y los relatos o novelas cortas: Relatos de Sebastópol, Los cosacos, Felicidad conyugal y Polikushka.  

En el presente libro se desarrollan dos narraciones, entre las que el escritor establece veinte años de diferencia: dos condes Turbín, padre e hijo. Ambos son húsares, pero de un carácter muy diferente. La personalidad arrolladora del padre pesa como una losa sobre la del hijo,  y lo va descubriendo el lector a medida que lee la historia. Sin embargo, lo que se cuenta es sólo un momento, un breve tramo del largo hilo de la  vida de cada uno; un día, con su larga noche, donde tanto el padre como años más tarde, el hijo, serán subyugados por diversas pasiones.
La emoción del juego, la bebida, y los encantos de una bella dama con la que el conde Turbín (padre) manifiesta su maestría como consumado bailarín y  su capacidad de seducción. La dama se muestra cautivadora y sensiblemente atraída por el acoso sensual del húsar. Una noche apasionante…que se desvanecerá envuelta en  las nieblas del tiempo.

Veinte años más tarde, la siguiente generación, de nuevo un conde Turbín encuentra casualmente, sin saberlo, a aquella a quien su padre galanteó, …y también a su hija, que le produce inmediatamente una fuerte atracción. La veterana dama, al ver una fiel reproducción de su amor juvenil, también ve resurgir sus recuerdos, haciendo que, por una noche, todo sea distinto. Sin embargo, en el segundo relato, la ingenuidad de la hija no es la coquetería de la madre; y la fuerza de seducción del padre poco tiene que ver con la del hijo; las cosas discurren, pues, de otro modo, aunque las situaciones sean paralelas.

Tolstoi traza maravillosamente los dos caracteres, con pinceladas muy elocuentes, en las que diferencia claramente al padre del hijo. Retrata, a su vez, la prepotencia de la aristocracia militar, la dulzura de la vida campestre, el paisaje invernal ruso, y la posición de las damas, siempre a la expectativa, que se trastornan cuando un hombre, y además elegantemente uniformado, se planta frente a ellas. En ambos relatos, el paisaje invernal tiene también su protagonismo: con solo unas pinceladas Tolstoi plasma la contraposición entre el gélido entorno por el que los húsares cabalgan y el cálido refugio de la casa campestre o la posada, donde todo es alegre, corre la bebida y la comida es sabrosa, las pasiones se desatan y la vida bulle.
Obra que se lee con delectación, y que nos sumerge en esos años en los que aún la guerra era una profesión, los militares eran hombres de honor y las damas participaban del romanticismo del cortejo y la coquetería de la seducción. En cuanto a la edición, exhibe una bonita portada, aunque la traducción podría ser mejorable.
 

Lev Nikoláievich Tolstói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astápovo, 1910), gran escritor ruso, considerado uno de los más importantes de la literatura mundial. Sus dos obras más famosas, Guerra y Paz (1865-69) y Ana Karénina, (1875-77) están consideradas como la cúspide del realismo. Sus ideas sobre la «no violencia activa» tuvieron un profundo impacto en grandes personajes como Gandhi y Martin Luther King.


Ariodante









21/7/15

ANUDANDO INTRIGAS

NUDOS MARINEROS
JOSÉ ANTONIO QUIRCE

Editorial Juventud, 2015

XVIII Premio Nostromo


Primera novela del autor, que inicia su andadura con un premio literario, el Nostromo, concedido a la literatura de corte naval y marinera. La novela, pese a estar impregnada de salitre y tufillo a sardinas y boquerones asados, está escrita en clave de novela policiaca. No obstante, José Antonio Quirce, biólogo marino, no puede evitar que el texto esté trufado de digresiones biológicas, pesqueras, ...y santoñesas, su tierra natal.
Santoña es, pues, el centro donde se desarrolla la acción. La bella población cántabra, a los pies del Monte Buciero ve alterada su paz por un trágico suceso: un marinero ha desaparecido. La Guardia Civil pide colaboración a las Policía Nacional y allá que se desplaza un equipo de tres policías: el inspector jefe Ventura, el subinspector Rueda y una policía en prácticas, Verónica del Río. A poco de iniciar la investigación, se denuncia otra desaparición. Y la cosa se complica con el descubrimiento, con escaso margen de diferencia, de dos cadáveres, devueltos por el mar. Mientras la Guardia Civil investiga a uno de los desaparecidos, Cabuyas, activo marinero experto en nudos, los policías nacionales se ocupan del otro, Chinuco, antiguo marinero, borrachín y dado a una vida irregular.  

El título de la novela está muy bien escogido, puesto que de nudos anda la trama. Narrada en tercera persona, con varios incisos en cursiva que muestran los pensamientos o cavilaciones de los policías, y un comienzo en primera persona y cursiva en el que (quizás demasiado pronto) se avanzan las claves por las que va a discurrir la trama.  Tales incisos pueden confundir un poco al lector, en mi opinión. Pero aportan cierta simbología, y sugerentes paralelismos con la vida animal acuática.
El argumento, que comienza con la desaparición de un hombre, se va complicando poco a poco con nuevos personajes y con otras tramas delictivas encubiertas que la sospecha y la interrelación de un caso con el otro lleva tanto a la Policía como a la Guardia Civil a ir desenredando una complicada madeja, un nudo marinero difícil de soltar. 

El autor se explaya con verdadero placer en la descripción de la comarca, de las costumbres marineras y la terminología pesquera, así como en las comidas, usos y todo tipo de detalles de la vida de un puerto pesquero. Esto lleva a una cierta ralentización de la acción, que solo al final adquiere una fuerte tensión, a la que llegará paulatinamente como un río de lento transcurrir y que de pronto se acerca a una catarata, aumentando velocidad y fragor. 

El nudo es, efectivamente, el eje de toda la narración, y no solo el nudo físico, sino el simbólico de esa trama que va surgiendo, esa red que no es precisamente para pescar peces, y que indirectamente está ligada al hecho de las desapariciones. La investigación de una cosa va a llevar a otras, y van a salir a la luz secretos tenazmente escondidos. Historias de amor y de traición, amistades peligrosas, en fin, un cúmulo de cabos entrelazados como el as de guía o el del ahorcado.
Quizá se echa en falta un poco más de profundidad en la psicología de los personajes, los cuales están descritos algo esquemáticamente, siempre en función de la acción. Pero el género policíaco suele centrar sus argumentos en la trama, en los hechos, y no tanto en los personajes, por tanto, el autor se ciñe a los parámetros del género, si bien los amplía con las lecciones de biología o de historia que se alternan con el relato propiamente dicho. Esto le confiere una cierta originalidad respecto a lo habitual.
Una ópera prima de evidente interés, que esperamos tenga próximamente una continuidad.

José Antonio Quirce (Santoña , Cantabria). Es santoñés, aunque actualmente reside en Segovia. Biólogo marino, desde hace casi veinte años se dedica a la divulgación y periodismo medio ambiental, con programas de radio en Onda Cero Castilla y León  como ‘Al Norte de la Sierra’ y en la web de Onda Cero Radio con ‘Historias del Mar’. Por dichos programas ha recibido varios premios nacionales de periodismo ambiental: el Premio Ecovidrio (en dos ocasiones), el Premio Fundación Biodiversidad, el Premio Panda WWF, finalista del premio SIGRE y del premio SEPAR, entre otros. Como escritor, desde el año 1997 escribe cuentos, muchos de temas marineros, siendo ganador de un accésit en el certamen ‘Santoña... la mar’. Coautor de ‘Las Rutas de Miguel Delibes’, una colección de rutas para recorrer la provincia de Valladolid a través de la obra literaria del escritor y la riqueza en fauna y flora de la provincia. Autor, además, de los dos libros inéditos “Las aves de Delibes” e “Historias del Cientista. Las cuatro estaciones”. El primero es una guía ornitológica basada en las citas de aves que hace Delibes en sus obras y el segundo es un ensayo divulgativo de biología y ciencia basado en el personaje ‘El Cientista’ con el que intervino en el programa ‘Partiendo de Cero’ de Onda Cero Radio durante cuatro temporadas. ‘Nudos marineros’ es su primera novela.


 ARIODANTE


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